Comunicado de prensa acerca de la implementación de regulaciones criminales de la Administración Trump contra el pueblo de Cuba.

El 17 de abril del 2019, el Asesor de Seguridad Nacional John Bolton anunció en Miami la implementación de medidas destinadas a afectar el destino, la soberanía y estabilidad de la nación cubana.  Haciendo uso de un tono y lenguaje más propios de la era de la Guerra Fría que el de un político del siglo XXI, Bolton interpeló al coro de “cubano”-americanos allí convocados: “Necesitaremos su ayuda en los próximos días. Todos debemos rechazar las fuerzas del comunismo y el socialismo en este hemisferio, y en este país.”

Las medidas anunciadas incluyen la restricción de los viajes de los norteamericanos a la isla, un límite en los envíos de remesas familiares, y la entrada en vigor el 2 de mayo de la ley Helms-Burton que permite a los estadounidenses presentar demandas en cortes federales en reclamo compensación por bienes y propiedades confiscados por el gobierno de Cuba después de 1959.

Cuban Americans for Engagement condena la implementación de estas regulaciones dirigidas a causar más penuria a la familia cubana.

Una vez más la administración Trump elige estar del lado incorrecto de la historia, al destruir el legado de Barack Obama, quien promovió una política de acercamiento y diplomacia, a contrapelo de lo que la mayoría de los gobiernos de este país han promulgado. Escoge, por el contrario, perpetuar la ilegitimidad de posturas intervencionistas e irrespetuosas hacia la soberanía y el derecho a la auto-determinación de países vecinos, prestando oídos sordos a los reclamos de una mayoría cubano-americana y norteamericana que apoya el levantamiento del embargo y el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.


"Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen", expresó nuestro Apóstol José Martí.  Está claro a cual de los dos bandos pertenecen los dos mandatarios.