Califican de ridícula y anacrónica decisión EE.UU. sobre Cuba

La Habana, 5 jun (PL) La decisión de Estados Unidos de mantener a Cuba en una lista relacionada con terrorismo es ridícula, arbitraria y anacrónica, subrayó hoy Maria Isabel Alfonso, coordinadora de Cuban Americans for Engagement (CAFE). Cuba no debe ser parte de ninguna lista de países terroristas. Las razones de la Casa Blanca en este caso son completamente anacrónicas, subrayó la dirigente del grupo que aboga por el relajamiento de la hostilidad de Washington hacia la nación caribeña.

La mayor prueba de que esta resolución de la Oficina Oval es anómala son las conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla que han tenido como sede a La Habana, apuntó Alfonso, en declaraciones a Prensa Latina vía correo electrónico.

En opinión de la profesora de literatura en St. Joseph's College, Nueva York, la administración del presidente Barack Obama pasó por encima de ese dato, lo cual habla en detrimento de la objetividad aplicada para la toma de esa desacertada decisión, dijo.

Alfonso recalcó que la inclusión de países erróneamente calificados como patrocinadores del terrorismo en el polémico catálogo obstruye además un sano proceso de decantación y calibración para la seguridad territorial de Estados Unidos.

En un comunicado público, el jueves 30 de mayo el Departamento de Estado confirmó que Cuba, Irán, Sudán y Siria seguirían formando parte de la relación de naciones que -según Washington- promocionan el terrorismo internacional.

Más allá del señalamiento que supone para un estado estar incluido en un listado de ese tipo, figurar en el informe tiene consecuencias concretas como menor acceso a la financiación de organismos como el Banco Mundial o prohibición de exportación y venta de armas.

El gobierno de Cuba rechazó su inclusión en la lista -donde aparece desde 1982- y remarcó que el único propósito de este ejercicio desprestigiado es intentar justificar el mantenimiento del bloqueo económico, una política fracasada que el mundo entero condena, enfatizó.

Deberíamos reservar ese término para aquellas naciones que en verdad usan el aparato gubernamental para apoyar ataques contra intereses y civiles norteamericanos, dijo en Boston Juliette Kayyem, exsubsecretaria del Departamento de Seguridad Interna.

También Arash Aramesh, analista de seguridad nacional de la Escuela de Leyes de Stanford, culpó a los políticos estadounidenses que rinden pleitesía a una cierta base de influencia (en Miami, Florida, principalmente) de marcar a Cuba como patrocinador del terrorismo.

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de América consideró absurda e insostenible la referencia de Estados Unidos acerca de Cuba y demandó que La Habana sea retirada de tal enumeración.

El foro CAFE fue fundado en Estados Unidos a inicios del año anterior y ha exigido la flexibilización de las relaciones entre Washington y La Habana en reuniones con funcionarios del Departamento de Estado y delegados del Congreso federal.

Miembros de la organización moderada de emigrados asentados en Florida, Illinois, Colorado, Massachussets, Nueva York, Virginia y Kentucky, se han pronunciado a favor de políticas de mayor intercambio con Cuba, incluyendo el fin de las prohibiciones de viajar para estadounidenses.