Una pantomima de convocatoria

Por Gladys Cañizares 

Un nombre nuevo, una convocatoria más, con los disidentes traídos de Cuba y el respaldo de los congresistas cubano-americanos del partido Republicano, Mario Díaz-Balart, Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen sentados en primera fila en momentos en que esta gran nación se tambalea. Claramente el propósito de esta convocatoria ha sido descalificar al Presidente Obama por su política hacia Cuba y obstaculizar todo progreso obtenido. El Nuevo Herald en una media página, cita que alrededor de un millar asistieron a la convocatoria realizada por una treintena de organizaciones de la isla y el exilio, para reclamar cambio democrático en Cuba. Me llama la atención la ausencia de jóvenes, a pesar del encuentro estar orientado hacia ellos. 

Para comprender el verdadero plan de esta convocatoria es preciso explicar quienes le componen. La Asamblea de la Resistencia Cubana es la actual sombrilla de la mayoría de los grupos anticastristas de Miami. Se autodenominan Caballos de Troya y mediante su campaña Todos Marchamos es el movimiento promotor de las Damas de Blanco y pretende movilizar a los cubanos al estilo de una “Primavera Cubana.”  Los grupos que componen la Asamblea de la Resistencia Cubana son: Alpha 66, Center for a Free Cuba, Coalicion de Mujeres Cubano-Americanas, Comité Cubano de Rescate, Circulo Naval Cubano, Cuban Democratic Directorate, Cuban Liberty Council, Free Cuban Foundation, MAR por Cuba, Movimiento 30 de Noviembre, Movimiento Democracia, Movimiento de Recuperación Revolucionaria (MRR), Presidio Histórico Cubano/Casa del Preso, Vuelta Abajo por Cuba y el Foro D por los Derechos Humanos. 

Los disidentes que asistieron a esta convocatoria de título “Todos por una Cuba Libre”, argumentan que representan de la sociedad civil y son: Antonio González Rodiles, quien es el principal impulsor de Todos Marchamos; Berta Soler, líder de las Damas de Blanco; y Jorge Luis García Pérez (Antúnez). Estos son los mismos que constantemente denuncian que son víctimas de palos y presidio. ¿Cómo logran viajar asiduamente? ¿Quién paga por sus viajes, estadía, alimentación, peaje y demás?  Los congresistas cubanos americanos ofrecieron su apoyo incondicional con la misma retórica de siempre.  En su crítica, Lincoln Díaz-Balart no asume ninguna responsabilidad por embargo que ha causado tanto sufrimiento y la congresista Ileana Ros-Lehtinen arremete, pidiendo que se recrudezca el embargo a Cuba. Encima acusan que existe una seria conspiración internacional contra la oposición en Cuba, que incluye al vaticano y todo aquel que apoye el deshielo. Es obvio que la motivación de esta convocatoria es preparar el camino para forzar cambios en la política hacia Cuba después de las elecciones el 8 de noviembre. Lo increíble de todo esto es que el Presidente Obama goza de un índice de aprobación de alrededor de 55% y el Congreso norteamericano de un 13%. Creo esto corrobora la tremenda contradicción de estos ilusos que se creen su propia pantomima.

Igualmente es inconcebible la pretensión de reclamar por un cambio democrático en Cuba, sin incluir a los millones de cubanos que representan la sociedad civil en la isla y a los que comprendemos la comunidad mayoritaria de cubanos-americanos en EEUU que apoyamos cambios pacíficos y positivos en Cuba. ¿A qué exilio se refieren? Aunque estos grupos insistan en presentar una comunidad monolítica, las recientes encuestan de FIU confirman que no es así.  Casi un 70% de los cubanos-americanos en Miami apoyan la decisión del gobierno de EEUU en reestablecer relaciones con Cuba y un 63% se opone al embargo económico desde 1962. Es decir, siguen yendo contra la corriente.