Respuesta a una pregunta: La verdad tiene muchos matices

María Isabel Alfonso

Recientemente leí el último capítulo de la letanía de Iroel Sánchez sobre Arturo López-Levy, Cuban Americans for Engagement (organización a la que en su desconocimiento trató de vincular con Raíces de Esperanza y otros grupos en EE.UU. pro-cambio de régimen) y ahora, una servidora. Como el tiempo no sobra entre el trabajo (que no es escribir en un blog, por cierto), la familia y la preparación del próximo viaje de CAFE a Washington para informar sobre las posiciones cubano-americanas contra el bloqueo,seré puntual en los temas a rebatir.

Según el bloguero de La Pupila Insomne, mi artículo está cargado de “adjetivaciones, insultos gratuitos y ausencia de argumentos.” Yo le pregunto: ¿cómo se llama lo que hace él cuando lanza insinuaciones sin fundamento contra el miembro de la directiva de CAFE Arturo López-Levy –de quien sugiere, es un asalariado “pro-Washington” del gobierno de EE.UU.? ¿De qué fuentes dispone?

Aquí va un ejemplo, de los tantos:

"En un análisis dedicado a la visita del canciller francés Laurent Fabius a Cuba, en el que utiliza varios términos no muy comunes en la academia, pero sí habituales en publicaciones pagadas por el gobierno de EE.UU. como Diario de Cuba y Martí noticias: “gobierno castrista”, “reforma raulista”, “primavera negra”…. y  llama “embargo” a lo que la ONU suele condenar como bloqueo económico, comercial y financiero, cuyas noticias de las pasadas semanas son la multa de cinco millones de dólares a una agencia de viajes holandesa por ofrecer viajes a Cuba y la congelación del servicio de PayPal a una banda de rock alemana por pedir donaciones para las escuelas de música cubanas, López Levy describe lo que considera “el mejor escenario para los intereses y valores democráticos europeos” en esta Isla (…)"

Tratemos de entender el sentido de este interminable párrafo con excesivas cláusulas modificadoras (después de todo, Sánchez ha sido paciente con nuestra descuidada redacción). La concreta, detrás de la puya, es que López-Levy, por usar términos como los que usa, es un asalariado del gobierno de EE.UU., tal como lo es Radio Martí o Diario de Cuba.

¿Dónde están los argumentos que respaldan tal gravísima aseveración? ¿Sabrá Iroel de las innumerables ocasiones en que CAFE y Arturo han cuestionado la legitimidad de Radio Martí, justamente por recibir dinero del contribuyente de EE.UU. para decir falsedades y hacer cosas contrarias a los valores e intereses nacionales de Cuba y EE.UU.? ¿Cómo puede demostrar que Arturo es asalariado, como los periodistas de Radio Martí? ¿Dónde está la nómina? Si no tiene pruebas, ¿qué sentido tiene hacer insinuaciones tan serias para cuestionar el patriotismo de otros? ¿Subestima Iroel tanto a sus lectores como para creer que puede pasar toda esa metralla como otra cosa que un ataque personal?

“Pro-imperialismo”

Otra de las puyas de Sánchez es que López-Levy es pro-imperialista, a partir de un párrafo que cita de la entrevista que Progreso Semanal hizo a Arturo:

"Esto es algo que Cuba no parece aceptar y eso ya es un conflicto de Cuba no solo con Estados Unidos sino con un sistema internacional donde la primacía norteamericana es una realidad. El actual sistema político cubano y la dirección cubana no se sienten cómodos con el mundo de esa manera y hacen todo lo posible por cambiarlo. ¿Es posible que Cuba modere esa manera de ser? Yo creo que sí. ¿Es posible que Estados Unidos asuma la búsqueda de sus mismos objetivos por un método más persuasivo y menos coercitivo."

Para Iroel, estas palabras son representativas de una postura “pro-Washington”, incompatible con el nacionalismo. Ya le expliqué que Arturo está simplemente describiendo una situación tal como existe, más allá de los buenos deseos revolucionarios de Sánchez, pero él no acepta esa respuesta. Tiene todo derecho. Pero lo cierto es que los EE.UU.son un poder hegemónico, y si esto se niega, bien por las nubes se anda. Iroel seguro recuerda el comienzo de “Nuestra América”:

"Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos."

Las palabras de Arturo, lejos de ser una invocación, son un llamado de alerta. Habla de moderación por propia conveniencia de los intereses nacionales cubanos, no de concesión a una imposición externa. El propio Raúl Castro ha dicho que está dispuesto a sentarse a negociar y dialogar con EE.UU., no creo que porque le agrade su gobierno sino porque entiende que la diplomacia es el mejor camino para lidiar con el gigante de siete leguas.

De acuerdo con Sánchez, la moderación que pide Arturo equivale a querer que Cuba “sea uno más en el Felpudo para ser llevada por Estados Unidos.” ¿Llevada por EE.UU.?¿Desde cuándo moderar una política por propia conveniencia equivale a ser “uno más en el felpudo” de alguien? ¿Simplemente porque Cuba, una vez que derrote el bloqueo, continúe en su avance hacia un sistema político-social de mayor participación, con menos hostilidad al mercado y al pluralismo como en mi opinión, ya está ocurriendo.

A estos arranques tratando de inventar un plattismo donde no lo hay, le respondoa Iroel con un párrafo de otro de los tantos artículos en que Arturo condena el injerencismo y manipulación del gobierno norteamericano hacia Cuba:

"Una política racional de Washington hacia Cuba debe basarse en los intereses nacionales de EE.UU., en el derecho internacional, y las opiniones de la mayoría abrumadora de las naciones del mundo, que condenan cada año el bloqueo estadounidense en la Asamblea General de Naciones Unidas. Si de derechos humanos se trata, tanto Human Rights Watch como Amnistía Internacional, como la propia ONU consideran al embargo una violación de los derechos de los cubanos y los norteamericanos en sí misma. Hay encuestas bien claras que expresan la opinión de la población cubana, y de la comunidad cubano-americana en contra las sanciones. Último pero no menos importante, el Departamento de Estado debería escuchar a la opinión mayoritaria de la ciudadanía estadounidense, de su propia sociedad, ya cansada de una política que es negación flagrante de sus intereses y valores."

¿Qué hay de plattista en ese párrafo? ¿Qué le falta para ser nacionalista? ¿Que no es comunista?¿Será que le molesta que esos criterios, diferentes a los de su línea partidista, se expresen en Cuba? Ojalá Iroel entienda que no hay nada de pecaminoso en admitirque en el mundo moderno, los países diseñan sus políticas exteriores basado en sus intereses nacionales, aunque en una situación ideal todos quisiéramos que así no fuera. Se trata de una constatación, no de un aleluya.

El patriotismo

Según Sánchez, López-Levy no es “patriótico” porque dice que existe la posibilidad que Cuba “modere esa manera de ser” ante una lógica persuasiva. ¿Quién eres tú para definir el patriotismo, Iroel? Nadie discute que tú lo seas a tu manera y gusto, pero ¿de dónde sacas la soberbia para descalificar como patriota a aquellos que no coinciden con tu ideología, pero defienden la soberanía cubana contra el bloqueo estadounidense?

Nacionalista o patriota es el que defiende el derecho de su país a tomar decisiones soberanas, sin concesiones a poderes externos. En lo personal, lamento la desaparición del socialismo a nivel mundial, y siempre tendré esperanzas de que el capitalismo brutal e individualizante no sea la respuesta a los problemas de la humanidad. Pero las preferencias por el comunismo o la economía de mercado, el unipartidismo o el pluripartidismo no definen el patriotismo de nadie.

Los ataques de Sánchez continúan en su última entrega . Agradezco que en su primer artículo elogia mi nota aclaratoria sobre CAFE. Sin embargo, cuando rebato algunas de sus ideas poco fundamentadas reacciona cayendo en lo mismo que critica. Con cierta sorna, llama “secta” a CAFE. Y continúa con este choteo, comparando a Arturo con “un majá en un barril de manteca.” Es una lástima que se tire así al fango. Vamos Iroel, tu puedes lucir mejor que eso.

Tal falta de civilidad no molestaría tanto si no fuera síntoma de una obstinada manera de discriminar contra todo aquel que no encaje en un modelo pre-determinado. Iroel tiene y no tiene razón al molestarse cuando le digo que “pontifica”. Y aquí me aclaro. Iroel “pontifica” en el sentido de creerse un Papa, otorgando indulgencias, dictando cátedra. Es bueno saber que cuando lo piensa dos veces se da cuenta que no es.

 Pero es cierto también que Iroel no es pontífice, que en antiguo latín significaba “constructor de puentes”. Con su modelo exclusivista de qué es ser patriota, de qué es ser nacionalista, de qué es ser anti-imperialista…desgraciadamente, lo menos que se construyen son puentes.

Credibilidad y secta

Iroel anda por las nubes cuando decide que ni CAFE ni yo no tenemos credibilidad en Cuba:

¿Quién es Iroel para dar o quitar “credibilidad en Cuba”? ¿Ha consultado con el pueblo de Cuba? ¿Con su gobierno? ¿Dónde está la encuesta?

Dando rienda suelta a su imaginación, Iroel considera que en la “secta” CAFE, yo soy subordinada de López-Levy, tan sólo porque salgo en su defensa, tal como él ha salido en defensa de otros miembros de nuestra organización, cuando han sido atacados por la extrema derecha (o por ex militantes del PCC que ahora en su “exilio”, buscan oportunistamente, encajar en la narrativa anticastrista). Curiosa tendencia la de ciertos cubanos hombres a patologizar a una mujer intelectual cuando rebate ideas.

Admito, sin embargo, que sí estoy subordinada a algo, como co-directora de CAFE. No a López-Levy precisamente, con quien he tenido innumerables discrepancias desde el respeto que ambos nos tenemos, sino a un amor incondicional por Cuba, y al compromiso de modestamente, promover un cambio positivo, asumiendo que los cubanos de hoy tenemos que ser fieles a nuestra historia gloriosa pero no esclavos de los errores y radicalismos de los que nos precedieron, quizás propios para su momento, pero no para el nuestro. (Doy por sentado que se entiende que no estoy hablando de cambio de régimen, sino de cambio en el sentido amplio de la palabra).

Una Cuba plural

He comentado que en CAFE hay visiones diferentes enlazadas por un común amor a una Cuba soberana. Nos ponemos por encima de las pequeñas batallas personalistas que en no pocas ocasiones, han marcado nuestra historia con un canibalismo lacerante. Ratifico mi total desconfianza hacia una democracia primer mundista en que las corporaciones, y no el demos, hacen las leyes a su conveniencia, como expresé recientemente en un dossier de Espacio Laical sobre el tema de la soberanía. Pero eso no me hace dejar de anhelar un futuro de una mayor participatividad política y prosperidad económica todos para los cubanos, ni el deseo de una Cuba multicolor, creativa, laboratorio de propuestas dinámicas y alternativas a un neoliberalismo lastrante. La verdad, si es que existe, tiene muchos matices.

Si el tema de la emigración ha sido uno peliagudo hasta ahora, si las relaciones entre el gobierno y su emigración están comenzando una nueva dinámica de distensión y entendimiento, ¿en qué cabeza cabe la agresión de Iroel contra uno de los pocos grupos que conozco que, desde mi ya larga estadía en este país (1995 a la fecha), ha tenido la valentía de clamar por respeto a la soberanía de Cuba y el levantamiento del bloqueo?

Iroel, tú no eres nuestro enemigo. Nada me hace dudar que eres un cubano que quiere a su país, con estudios y capacidades que respeto. Varias de tus columnas tocan temas relevantes a la lucha de nuestra nación por el respeto a su soberanía, por un mundo más justo, y como tal, las compartimos. Nunca dije que eras un subordinado a nadie, pero nos insulta que insinúes subordinaciones nuestras a otros gobiernos o incluso que nos llame a una disciplina de militante.

Simplemente que no todos miremos las cosas de la misma forma, no nos impide hablar de un futuro mejor para todos los cubanos, teniendo como premisa el respeto a la soberanía. Nos gustaría que se dejara de mirar a los emigrados con mentalidad de aldeano, como débiles que no resisten (como sugiere el DJ que entrevistas, en su comentario sobre Deborah Andollo; minuto 1:33, y ante el cual, asientes). La historia de Cuba y su emigración es mucho más compleja que una competencia de inmersión submarina. La verdad, si es que existe, tiene muchos matices.

Por el momento nosotros seguiremos concentrados, desde EE.UU.,en quitar el bloqueo que tanto daño le está haciendo a Cuba, pues nadie, mejor que los emigrados patriotas, puede llevar a cabo tal función. A cubanos buenos como tú, solo pedimos que se concentren en lo que nos une, no en lo que nos separa.

Coda: Me importa poco que el Sr. Conrad Tribble suscriba desde su cuenta de Twitter o no este artículo o los precedentes. Aquí el diálogo es entre cubanos y los norteamericanos no son jueces de nada.

Miembros de CAFE en reciente conferencia en contra del embargo, sostenida en Miami el pasado 15 de marzo, 2014.