Del embargo y otros demonios

Por: Raúl Morejón

Recientes encuestas han revivido el debate sobre el embargo que impone EU a Cuba, es una técnica didáctica para favorecer la comprensión hacer paralelismos entre el fenómeno analizado y otros hechos de la realidad que nos rodea.

Es bien conocido que todos los países tienen cosas positivas y negativas, constantemente los pueblos y sus líderes  tratan de ir dejando atrás dificultades y problemas, por eso avanzan las sociedades. Pongamos como ejemplo el problema de la venta, tenencia y utilización de armas de fuego en los EEUU, cada año mueren por armas de fuego decenas de miles de personas entre todos  los estados de la unión sin excepción,  una cantidad importante de ellas son víctimas inocentes, prácticamente todos los días aparecen noticias de ese tipo y con frecuencia noticias de balaceras, asesinatos múltiples y hasta crímenes abominables que resienten la opinión pública.  Es conocido que la gran mayoría del pueblo norteamericano rechaza esto y exige a sus legisladores que actúen, o al menos regulen sobre la venta y utilización en este asunto, también es conocido que la ponderosa Asociacion Nacional del Rifle gasta montones de dinero para evitar que se establezcan regulaciones en esta dirección.

Usando un poco la imaginación y en virtud de hacer algún paralelismo sobre esta dolorosa realidad, supongamos que  el gobierno de Canadá considera que por todo lo anterior EEUU no es un país seguro para las personas, entonces prohíba a sus ciudadanos viajar a los EEUU, me parecería lógico pensar que inmediatamente la Casa Blanca condenaría el hecho y lo catalogaría de intromisión en los asuntos internos y violatorio de los derechos de los canadienses. Los ciudadanos estadounidenses que viven fuera y dentro del país, incluidos los que viven en Canadá aun sabiendo la triste realidad de las muertes por armas de fuego, sacarían su más profundo sentimiento nacionalista y también desaprobarían las acciones de las autoridades canadienses.

Como la imaginación no tiene límites, también podríamos suponer que el gobierno canadiense comenzara a destinar fondos para mantener y crear grupos u organizaciones antibelicistas dentro del territorio norteamericano. También podríamos  imaginar que el gobierno Canadiense se oponga a la venta de armas y cancele los contratos de compra y venta  de armamentos con los EEUU, para tener una política coherente con todo lo anterior, también podría prohibir a empresas canadienses negociar con compañías vinculadas al complejo militar industrial, lógicamente estas prohibiciones traerían como resultado penalizaciones a instituciones que violaran la ley, tales como multas a los bancos canadienses que movieran fondos vinculados a la industria armamentista.  Como  EEUU exporta armas a América Latina, y por consiguiente se genera  violencia e inseguridad a muchos de esos países. Supondría que las autoridades canadienses trataran de  y presionar a los países que compran armas de los EEUU. Sería lógico entender que cualquier ciudadano norteamericano se sentiría indignado ante semejante agresión a su soberanía. Y el sentimiento patriótico dentro de la sociedad sería mucho más fuerte que cualquier ideología, religión o filiación política y el pueblo norteamericano  consideraría traidores a cualquier nacional que apoyara esta política hostil hacia su patria. También por esta razón los juzgaría y castigaría con penas severas.

Imaginemos que Canadá vea a EEUU como un país de Terror y exportador de terror y plantearía que no habría ningún tipo de dialogo ni acercamiento  hasta que esa situación cambie. Supongamos además que esta política durara ya más de 50 años y muchas generaciones de canadienses y norteamericanos estén marcadas por todo ese conflicto.

 

En este momento del relato me doy cuenta que haciendo algunos paralelismos  he ido tejiendo un laberinto de absurdos e irracionalidades que no serían comprensibles, ni para los mejores autores del realismo mágico. Pues así de absurda ven la política de embargo de EEUU hacia Cuba el 56% de los americanos, el 60 % de latinos y Floridanos opinando que esta política debe cambiar. Así de irracional la ven 193 países de la mancomunidad de naciones, expresándolo así en votaciones directas por más de 15 años. Y qué decir del pueblo cubano, el principal afectado y al que nadie le pregunta, supongo que porque las encuestadoras conocen la respuesta.

 Por lo que decido terminar esta exposición poniendo los pies en la tierra. Cuba es un país con muchas  dificultades y  problemas que resolver, pero ninguno está relacionado con las armas de fuego,  inseguridad,  crimen organizado y las ambiciones desmedidas de los fabricantes de armas.

Canadá por su parte es un país vecino de los EEUU donde existen un sin número de sectores de cooperación mutua como;  energía renovable, seguridad nacional y educación entre otros. Un tratado de libre comercio que facilita relaciones comerciales favorables para casi todas las esferas de la economía y la industria de ambos países.

Mediante el método de reducción al absurdo podemos inferir claramente que el embargo de EEUU hacia Cuba es irracional, inefectivo y antidemocrático.