El desarrollo económico de Cuba es viable

Gladys Canizares

Gladys Canizares

Por Gladys P. Cañizares

El eje central para el desarrollo económico de un país se basa en una producción más equilibrada y un repartimiento más equitativo. Las micro, pequeñas y medianas empresas presentan la forma más eficaz para obtenerlo. La microempresa está comprendida por personas emprendedoras que carecen de empleo o necesitan complementar sus ingresos, pero algunos tienen ideas ingeniosas que desean desarrollar.  Comúnmente comienzan en sus hogares, venden en un kiosco o establecen un taller de reparaciones en su barrio y emplean pocos trabajadores. Según prosperan se convierten en pequeñas empresas con un promedio de hasta 50 trabajadores. Una vez alcanzan un mayor nivel de desarrollo empresarial se consideran medianas empresas, ya que llegan a emplean aproximadamente 200 trabajadores con un futuro prometedor.

¿Qué es una empresa?  La empresa busca crear una estructura viable que perdure a través del tiempo para ofrecer productos y prestar servicios que necesita la comunidad. Primeramente, se requiere de un plan o documento estratégico para determinar la capacidad financiera del proyecto empresarial que contemple de tres a cinco años, con una revisión anual. Este plan permite detectar errores y planificar la inversión requerida. La financiación bancaria es a discreción de cada banco y está sujeta historial crediticio.  Aunque reciba asesoría, siempre es aconsejable que el empresario participe en la visión, misión y creación de su Plan de Negocio.

Generalmente todos los países avanzados usan métodos similares y cuentan con un fondo de apoyo para fomentar el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas. Hace alrededor de sesenta años, el gobierno estadounidense creo el Small Business Administration (Administración de Pequeñas Empresas) para incentivar la economía y crear fuente de empleo con un rotundo éxito. Entre las reconocidas empresas que en sus comienzos recibieron el apoyo del SBA se encuentran AOL, Apple, FedEx, Hewlett-Packard, Intel y Nike.

En mi opinión, Cuba actualmente tiene la posibilidad de instaurar un programa de desarrollo económico que se ajuste a su realidad.  Una realidad que cada día es más impredecible y requiere atención. El paternalismo creado por gobierno cubano jamás permitió un verdadero desarrollo empresarial, dando lugar a una economía sustentada por el mercado negro del dólar y las remesas del extranjero.  A esto se agrega el injustificado embargo económico de Estados Unidos que pesa tremendamente.  No obstante, la reciente recesión económica de Estados Unidos y la precaria situación económica de Europa debido a la codicia e irregularidades corporativas brinda oportunidades para Cuba. Me refiero a que hoy Cuba tiene una población altamente educada, con una tremenda astucia y ansias de superación. Por eso es que su desarrollo depende de lentamente emprender el desarrollo de las micro, pequeña y mediana empresas para sacarlos del estancamiento en que se encuentran.

Cuba se encuentra en una situación idónea para resurgir como la Perla de las Antillas tomando en consideración las siguientes pautas 1) Establecer un fondo de apoyo para las micro y pequeñas empresas;  2) crear un plan de desarrollo para las nuevas empresas; 3) fundar una escuela de formación empresarial; 4) crear un manual de procedimientos; 5) organizar un registro empresarial; 6) Implementar un sistema de evaluación crediticio; y 7) Estudiar el otorgamiento de tarjetas de crédito-a-crédito sin intereses en Brasil.

La humanidad busca soluciones para vivir en paz dentro de un marco económico que nos permita progresar y vivir decorosamente, Cuba no es la excepción.

Gladys P. Cañizares tiene su propia empresa de consultoría y ha sido un profesional bancario durante 30 años.  Su amplia experiencia bancaria incluye a empresas multinacionales en Latinoamérica y su especialidad es préstamos a micro y pequeñas empresas en Estados Unidos.