Por la dignidad plena del hombre

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Por María Isabel Alfonso

Aclaraciones a tergiversaciones sobre el Encuentro de Bruno Rodríguez con emigrados en Nueva York.

La reciente publicación del artículo “Encuentro con el Canciller Bruno Rodríguez y la agenda de diálogo de CAFE”, ha sido sujeto de múltiples manipulaciones por los medios de Miami y otras ciudades, como era de esperar. Mezclando mentiras con medias verdades, algunos blogs, programas de televisión, radio, y revistas electrónicas, se apuran en empujar datos para terminar ofreciendo una imagen grotesca de la reunión que tuvo lugar en la Misión Cubana ante la ONU entre funcionarios del gobierno cubano y un grupo de emigrados. Como todas las manipulaciones son basadas en el artículo de quien escribe, publicado en el Blog de Emilio Ichikawa  el 2 de octubre (http://eichikawa.com/2012/10/encuentro-con-el-canciller-bruno-rodriguez-y-la-agenda-de-dialogo-de-cafe.html) y reproducido por Progreso Semanal, considero pertinente ofrecer algunas clarificaciones.

Curiosamente, ninguno de los medios del llamado exilio intransigente (Diario de Cuba, programa de Pedro Sevcec, “Sevcec a fondo”) intentó conversar con la fuente. Usaron  la parte de la noticia que más les convino para incluso poner frases entrecomilladas que no eran reales y promover  sus estrechas agendas. Y a partir de ahí, comenzaron las falacias; algunas resultado de un periodismo ultra-mediocre; otras, producto de malas intenciones.

Por ejemplo, en la sección de comentarios donde se dice que quieren promover un debate “sin insultos”, los moderadores de Diario de Cuba liberan el espacio para cualquier calumnia, incluyendo comentarios a nombre de CAFE (por su contenido, es obvio que no pueden ser atribuidos a nuestra organización), para intentar ensuciar el trabajo que realizamos en representación de miles de cubanos que apuestan por una normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.

Pero las más risibles de todas las falacias son las del programa televisivo “Sevcec a fondo”, donde un reportaje producido por el periodista Wilfredo Cancio Isla coloca la reunión en Washington, no en New York, sin atreverse a mencionar la fuente de la información que divulga, como requeriría una mínima decencia.  Como si esto no fuera poco, al tomar fragmentos de mi artículo para su presentación de la noticia, Sevcec llega a expresar que las declaraciones hechas por Bruno Rodríguez (en la Misión Cubana en New York, donde tuvo lugar la reunión con los emigrados cubanos), fueron pronunciadas en un discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas. El que no crea que es posible semejante sarta de disparates, que lo vea aquí. http://www.americateve.com/sevcecafondo (primer segmento; 5:39 minutos). El programa es usado además para que dos desconocidos propagandistas, disfrazados de “analistas” (un término del que se abusa, sin mostrar mínimas credenciales) , de apellidos Yánez y Comas, lancen ataques contra CAFE, obviamente sin permitir respuesta alguna o simplemente consultar a nuestro grupo sobre nuestra información que citan.

Las tergiversaciones de Diario de Cuba

Vale la pena remitirse a las tergiversaciones de Diario de Cuba. La publicación electrónica, que está entre las organizaciones que aplican a fondos del contribuyente norteamericano a través de  la National Endowment for Democracy, con el supuesto pretexto de divulgar la pluralidad de opiniones en la esfera pública cubana, aseveró que CAFE está en contra de la “Ley de Ajuste Cubano” (“El régimen cierra las puertas a posibles inversiones en Cuba” (octubre 2). Invitamos a Diario de Cuba a indicar de qué fuente sacó la información. ¿Por qué no contactan a CAFE y entrevistan a alguno de nuestros directores para informar al público lector? La respuesta es simple, la tarea del Diario, que es de cualquier cosa menos de Cuba, es desinformar. Al parecer, alguien les dio con el codo y se apresuraron a corregir el error. La única disculpa que ofrecieron la insertaron como un comentario más en el post, contribuyendo así a la difusión de información falsa. Argucias del periodismo amarillista.

Pero la principal habilidad manipuladora de esta publicación  radica en el juego con los títulos y subtítulos a sus artículos con frases entrecomilladas totalmente falsas. Por ejemplo, le atribuyen al canciller Bruno Rodríguez la expresión “tu dinero no vale”, frase y tono jamás usado por el mismo en la reunión.

El titular “El régimen cierra la puerta a posibles inversiones de emigrantes” es totalmente desinformador . ¿De dónde sacan el radicalismo del que hacen gala en este enunciado? Bruno Rodríguez, en primer lugar, es Ministro de Relaciones Exteriores, no de economía. Sus palabras se limitaron a explicar la política oficial del gobierno cubano en la actualidad.  Yo, que considero su respuesta a este tema denotadora de una visión estrecha sobre las potencialidades de esa inversión, estuve presente en el encuentro y nunca escuché ni esa expresión ni un tono que insinuara tal radicalismo. Su posición fue absolutamente descriptiva. Más aun, terminó su intervención en este particular expresando: “No digo que no pueda ocurrir, lo que digo es que no está en nuestras prioridades en este momento.”

En el mismo artículo, expresa el (anónimo) autor en otro subtítulo: “Más largas a la reforma migratoria”, insinuando que no habrá cambio hasta que Washington no cambie sus políticas migratorias con respecto a Cuba. Totalmente falso, pues al respecto, aseveró Rodríguez: “Nosotros queremos ir en esa dirección [acercar la política migratoria cubana a los estándares internacionales]. Y no sólo queremos sino que vamos en esa dirección. Y vamos a pesar de que no cambien esas políticas que toman como rehén a la emigración cubana de una política que no funciona, y que no tiene nada que ver con los intereses de la emigración.”

En el último titular, refiere Diario: “La Habana descarta una reconciliación sin pase de cuentas.” ¿De dónde sacaron la idea del pase de cuentas? Rodríguez insinuó que en un proceso de reconciliación no entrarían personas como Posada Carriles, por ejemplo. En ningún momento sugirió ni mencionó que se le ajustarían cuentas a nadie. El baño de sangre que este enunciado sugiere, sólo está en los corazones enfermos de quienes apuestan por ello, pero con signo diferente.

Si Diario de Cuba y Cubaencuentro (que dio también su versión de la reunión sin poner un link a la fuente) quieren reflejar “la pluralidad de ideas de la esfera pública cubana” deberían ya enterarse de que Cuban Americans for Engagement expresa discrepancias con las políticas oficiales cubana o norteamericana en un tono constructivo, sin empobrecer el debate público ni tergiversar con caricaturas las posiciones de nuestros interlocutores.  Abogamos por una maduración de la cultura política cubana hacia una mayor civilidad, como ha pedido recientemente el politólogo cubano Rafael Hernández. Una democracia no se promueve a través de mentiras, medias verdades, dobles estándares, ni asesinatos de reputación. Ni de un lado ni del otro.

Contra todos los totalitarismos

En el Editorial publicado al siguiente día (octubre 3),  se acusa a CAFE de “colaboracionismo”, cuando aclaramos que pedimos al Canciller que se eliminen las restricciones a cubanos para regresar a su patria de origen por motivos asociados a su profesión en el momento de emigrar (médicos) o por la forma en que lo hicieron (balseros).  Nuestro argumento de que la gran mayoría de esos compatriotas no  han contribuido al terrorismo hacia Cuba ni participado en las políticas de embargo, es usado para responsabilizarnos por una supuesta discriminación por opinión. Otra manipulación burda.

CAFE es una organización de cubanos que quiere dialogar sobre formas concretas de mejorar las relaciones entre Cuba y su diáspora, y entre Cuba y los EE.UU., alejados de las intransigencias verbales. No es nuestra responsabilidad dar permisos gubernamentales, como tampoco lo es representar a toda la comunidad. Vivimos en una comunidad plural donde hay suficientes grupos que representan el punto de vista pro-embargo. Como consideramos esa posición inmoral, ilegal y contraproducente, nunca nos hemos atribuido representar ese sector. Si esos grupos quieren tener su particular forma de dialogar o interactuar con el gobierno cubano, que lo hagan por su cuenta.

Romper con una cultura totalitaria implica renunciar a la representación de la totalidad. Nosotros sabemos de la existencia de un grupo grande de cubanos que viven en EE.UU., como ciudadanos o residentes, que no son comunistas, se oponen al embargo y el terrorismo, y quieren tener una relación constructiva y patriótica con su patria de origen. Es sobre sus problemas que queremos conversar, por lo que  pedimos a los gobiernos respectivos que reconozcan esa realidad, con sus retos y oportunidades diferenciados. Ni en Cuba ni en la diáspora somos parte de ninguna unidad intransigente ni militante, ni nos atribuimos representarla. En el contexto plural de la democracia estadounidense, reclamos el derecho a representar simplemente nuestros intereses y valores.

Sin concesiones ante el embargo: por una nueva conciencia ética migratoria

En cuanto al embargo, que bastante dolor ha causado al pueblo cubano, damos la bienvenida a un debate responsable entre la comunidad cubano-americana sobre la supuesta moralidad del mismo. El día que quieran Diario de Cuba, Wilfredo Cancio o Sevcec, que nos inviten a su programa a un debate de iguales sobre este tema.

Una de las opiniones “populares” entre los que desestiman el embargo es que EE.UU. es el mayor exportador de alimentos a Cuba . Es frecuente escuchar este estribillo, entre aquellos que aún llegan a afirmar que el embargo no existe. Hay que aclarar que el hecho de que EE.UU. sea el mayor exportador de alimentos, no significa que la comida esté llegando a Cuba sin trabas.

Por otra parte, el embargo cuenta con leyes perversas que atentan contra la salud y bienestar de nuestros compatriotas. “Los niños en Cuba no mueren de cáncer porque no haya tratamiento avanzado, sino que no pueden recibir los medicamentos norteamericanos que reducen los efectos tóxicos secundarios de los tratamientos de quimioterapia, por lo cual sufren enormemente”, refirió Rodríguez en el encuentro.  También expresó: “Los niños en Cuba no mueren de retinoblastoma (cáncer de retina); nosotros podemos salvar su vida, pero no podemos salvar el ojito del niño; tenemos que ocluirlo. Hay dispositivos y tratamientos norteamericanos (…) que permitirían salvar el ojo.  Los niños que nacen con malformaciones congénitas cardíacas no mueren en Cuba por eso, pero nosotros no podemos hacer procedimientos de cateterismo, sino [que hay que operar] a tórax abierto. Los niños en Cuba tienen prótesis para problemas de deficiencia de crecimiento óseo, pero no tienen prótesis extensivas y por tanto sufren dolores atroces.” El que no crea los planteamientos de Bruno Rodríguez, que se remita al documento de Amnistía Internacional (2009), The US embargo against Cuba: Its impact on economic and social rights.

¿Colaboracionistas nos llama Diario de Cuba por socavar la agenda de la intransigencia verbal, el terrorismo y  las políticas ilegales, inmorales y contraproducentes del embargo, que dañan tanto a Cuba, nuestro país de origen, como a EE.UU., nuestra patria de adopción?¿Colaboracionistas por pronunciarnos por  una nueva Cuba, con estándares internacionales de política migratoria, reconciliación nacional, inversiones de cubanos que hayan vivido en el exterior, y fluido intercambio cultural y académico con su diáspora? Sí, colaboramos con el nacimiento de una conciencia ética en la emigración, que ponga por delante de los odios desatados por cualquier ideología, la dignidad plena del hombre. Colaboramos con ese culto martiano , sin que nos quede nada por dentro.